Donde comienza el mar…y el problema

Las colillas, aparentemente pequeñas y poco significativas, son una amenaza para nuestros océanos y medio ambiente en general. Con miles de millones de colillas arrojadas al suelo y, en particular, cerca de las alcantarillas y playas, esta práctica aparentemente inofensiva tiene un impacto devastador en la salud de nuestros ecosistemas acuáticos. Intentaremos explicar un poco, cómo afectan las colillas a los océanos y por qué es crucial abordar este problema de manera urgente. CONTAMINACIÓN DEL AGUA Las colillas de cigarrillos contienen más de 4.000 sustancias químicas, incluidas muchas toxinas como arsénico, plomo y cadmio. Cuando las colillas son arrojadas al suelo cerca de las alcantarillas, las lluvias arrastran estas sustancias tóxicas al sistema de alcantarillado, donde finalmente llegan a las aguas cercanas, como ríos, lagos y océanos. Esta contaminación afecta la calidad del agua y pone en peligro la vida marina. AMENAZA PARA LA VIDA MARINA Cada año, se estima que millones de animales marinos mueren debido a la ingestión accidental de colillas de cigarrillos. Los filtros de las colillas pueden ser confundidos con alimento por aves, peces, tortugas y otros animales marinos, lo que les causa graves daños e incluso la muerte. Además, los productos químicos presentes en las colillas se liberan lentamente en el agua, lo que afecta negativamente a la reproducción y al crecimiento de varias especies. MICROPLÁSTICOS Y LENTA DEGRADACIÓN Aunque los filtros de las colillas parecen estar hechos de algodón, en realidad están fabricados principalmente de acetato de celulosa, un tipo de plástico. Estos filtros tardan años, incluso décadas, en descomponerse en el medio ambiente. A medida que se degradan, liberan microplásticos, que son partículas pequeñas y dañinas que pueden ser ingeridas por los organismos marinos y, en última instancia, ingresar a la cadena alimentaria, llegando a nuestra mesa a través del consumo de productos marinos. INCENDIOS FORESTALES  Además de los impactos en los océanos, las colillas de cigarrillos arrojadas también son una causa común de incendios forestales todos los años. Un simple gesto imprudente puede desencadenar devastadoras consecuencias para la vida silvestre, el medio ambiente y las comunidades locales. En conclusión, el impacto de las colillas en los océanos y su deposición cerca de las alcantarillas no debe tratarse a la ligera. Es donde comienza el mar. Es esencial que tomemos conciencia de este problema y cambiemos nuestros hábitos para proteger nuestros ecosistemas acuáticos y, en última instancia, nuestro planeta. Podemos ayudar adoptando prácticas responsables. Desde limpOcean proponemos llevar un cenicero portátil y desechar adecuadamente las colillas en lugares designados. Además, se necesita una mayor sensibilización, fomentar el uso de alternativas más ecológicas y buscar una alternativa que busque la economía circular. Solo a través de acciones colectivas podemos preservar la belleza y biodiversidad de nuestros océanos para las generaciones futuras.